© Tony Tirado 2024
Sábado, 13 (Lago Langano > Arba Minch)
Carmina y yo nos hemos levantado
antes del amanecer para pasear por
este maravilloso lugar. Hubiera
necesitado un día más para poder
fotografiar insectos y pájaros.
A orillas del lago, mientras disfrutaba
de la vista, vi que algo flotaba en el
agua. Al acercarme comprobé que eran
piedras… imposible, cogí una y me dí cuenta que en realidad eran
cenizas volcánicas fosilizadas.
Hoy partimos hacia Arba Minch, 380 km de carretera sorpresa.
En el sur, la gente no es tan amable como en el norte. Directamente te
piden dinero y se ponen bastante insolentes.
Paramos a comer nuestro pic-nic en un paraje solitario, pero no se como
lo hacen para comenzar a aparecer gente hasta de debajo de las
piedras. Nos hemos comido, y repartido con ellos, nuestros bocatas de
pollo rodeados de mirones que apabullaban.
De camino hemos parado en la
comunidad indígena de los Dorze,
conocidos por sus grandes cabañas
elefante. Hemos probado unas tortas
que hacen a partir de la raíz del falso
bananero. Aprovechan todo de esta
planta, con las hojas hacen cuerda y la
raíz la cuecen para convertirla en
harina que luego entierran para fermentarla y hacer sus tortas.
Llegamos al hotel que sin duda es el más confortable que hemos tenido
hasta ahora.
Domingo, 14 (Arba Minch > Turmi)
Al salir de la habitación para desayunar
nos encontramos con una manada de
babuinos que pude fotografiar a un par
de metros.
Salimos hacia Turmi y de camino nos
desviamos por una pista para visitar al
pueblo Aerbore.
El paisaje comenzó a cambiar
radicalmente. La vegetación tomó un color verde parduzco y el agua
desapareció de nuestra vista. Durante los próximos días este será el
paisaje que nos acompañará.
Cuando llegamos a la comunidad
Aerbore, nos encontramos con
indígenas vestidos con sus ropas más
coloridas y las caras pintadas, estaba
claro que nos esperaban.
Nada más concedernos el acceso a su
pueblo, previo pago, comenzó el show.
Estábamos rodeados de mujeres,
ancianos y niños, hombres adultos ni uno. Teníamos que elegir el
modelo, llevarlo a un lado, fotografiarlo y pagar 1 birr por niño y 2 por
adulto. No me gustó nada la sensación tan antinatural… al final del viaje
ya estaba acostumbrado.
En esta zona son Animistas, de esos que si les haces una foto les robas
el alma, eso si, si pagas por ella el alma se queda. También hay que
entender que es una forma de ganar unos billetes y no podemos
evitarlo.
Seguimos nuestro camino hacia Turmi que está a 2h de camino por
pistas de tierra.
A 1 km más o menos de nuestro
destino, encontramos una caravana de
coches parados por un río que días
antes no estaba ahí. La opción de
volver a tras era impensable.
El guía habló con algunas personas que
se metieron al río a tantear el terreno.
De repente, llamó a nuestro chofer, nos
hizo subir al vehículo y con un par cruzamos el río de unos 20 mts. de
ancho. Esa fue la señal para que el resto de coches cruzara.
Lunes, 15 (Turmi)
Después de un sencillo desayuno
salimos a visitar la tribu Kara que está a
unos 72 km por una pista de tierra que
en ocasiones deja de ser transitable.
Esta comunidad es menos pesada y
más amable que la de ayer. El
funcionamiento el mismo, foto y pago,
2 birr por niño y 3 por adulto.
Al salir del poblado, encontré en el suelo una pequeña cabeza de
madera que debió de pertenecer a algún muñeco de un niño, formará
parte de mi colección de recuerdos.
Durante todo el camino vimos
termiteros impresionantes y que
alcanzaban alturas de hasta 5 mts.
Parece mentira que unas hormigas
sean capaces de levantar estos
monumentos naturales.
Sobre las 17,00h fuimos a ver danzas a
una comunidad Hamer previo pago de
200 birr por persona, nos sentimos un poco engañados.
Son una tribu orgullosa y la belleza de
las mujeres es fascinante, no tienen
rasgos iguales, cada una es diferente y
con su peculiar atractivo.
Estuve haciendo un montón de fotos
mientras duraron las danzas. Al
terminar y de malas maneras, no nos
permitieron hacer más fotos si no
pagábamos más.
En el norte vimos pobreza y nobleza, aquí la gente se la ve sana y bien
alimentada, se ríen de nosotros y la mayoría nos desprecia, solo nos ven
como una fuente de dinero a la que se puede exprimir sin ningún reparo
hasta secar.
Martes, 16 (Turmi > Jinka)
Estamos subiendo hacia el norte y se comienza a notar en el paisaje.
Todo está más verde he incluso nos ha llovido un poco a la hora de
comer.
Sin mucho que contar en el recorrido, llegamos al hotel de Jinka que está
mejor que el de ayer pero no es para echar cohetes. Después de
descansar un poco fuimos a visitar el museo Alemán que tiene una
colección de diferentes utensilios de las tribus que visitamos. Cuando
entras da la sensación que se trata de un museo de prehistoria cuando
en realidad es un museo actual, lo que pasa es que esta gente no ha
evolucionado en 500 años.
Regresamos paseando al hotel y vimos
un mercado “no turista” y dimos una
vuelta por el. Compramos algunas
cosas y nos marchamos a descansar.
Vimos a una mujer Mursi, que son las
que llevan platos labiales. Mañana
visitamos su comunidad.
Miercoles, 17 (Jinka)
Hoy ha sido un día excepcional. Hemos ido a visitar a los Mursi en el
Parque Nacional Mago.
Los Mursi son la tribu más peligrosa de Etiopía, son temidos por el resto
de comunidades por su dureza y belicosidad.
Después de atravesar paisajes que solo se pueden ver en áfrica,
llegamos a territorio Mursi acompañados, de forma obligatoria, por
militares armados.
Lo primero que llama la atención, son
las mujeres con los platos labiales.
Desde niñas, van poniendo en su labio
inferior dilatadores hasta poder
ponerse, en muchos casos, piezas de
cerámica de 20 cm de diámetro… duele
solo verlas. Estas prácticas habituales,
deforman su labio dejando al aire sus
encías y rompiendo los dientes incisivos inferiores. Para ellos es un
canon de belleza.
Los hombres son musculosos y
algunos de ellos muy altos, enseguida
te das cuenta por que son tan
temidos.
La rudeza de sus rostros y su fiero
aspecto denotan que en este lugar es
evidente la selección natural de los
más fuertes. Durante el tiempo que
estuvimos con ellos, no vimos a ninguna persona enferma o débil.
Comenzamos con las sesiones de fotos. Estos son los que más se
cotizan, los adultos 5 birr y los niños 2.
Mientras estaba realizando fotos
comenzamos a oír un tumulto y sonido
de golpes… la escena que vimos a
continuación es difícil de describir y
ver si no estas preparado para ello.
Sabíamos de las costumbres de los
Mursi. Cualquier problema lo
solucionan a golpes. Siempre van con
su palo que no sueltan para nada. Esta especie de lucha la llaman
“Tonga” y sirve para resolver cualquier problema entre ellos, demostrar
su hombría o conseguir una mujer.
Este rito, es muy difícil de ver. En este caso fue algo más serio que todo
lo que os he contado.
El día anterior un individuo de otra aldea Mursi, había matado a uno de
esta. De repente el asesino apareció acompañado de otros para ajustar
cuentas y se lió una batalla campal ante nuestros atónitos ojos.
La sangre comenzó a correr y estuvimos así durante unos 15 min hasta
que se marcharon. Inolvidable.
Después del conflicto, regresamos al hotel. La tarde fue tranquila,
paseos sin agobio y a dormir.
Jueves, 18 (Jinka > Arba Minch)
Hoy regresamos a Arba Minch y al
mejor hotel de todo el viaje. Ya tengo
ganas de una buena ducha de agua
caliente.
De camino a nuestro destino, paramos
en un poblado Konso para ver unos
totems llamados “Wakas” que son
patrimonio de la UNESCO. Lo que es
sorprendente, que estos totems de madera están en un cercado al aire
libre. No tienen una altura superior a 1 mt.
Sobre las 17,30 llegamos al hotel y después de una reconfortante ducha
salimos a pasear hasta la hora de la cena.
Viernes, 19 (Arba Minch)
Desayunamos a las 7,00h y salimos
hacia el Parque Nacional Nech Sal. El
camino de acceso está muy mal y con
lluvias es intransitable. Hemos tenido
suerte y ha salido el sol.
Nada más entrar al parque y
escoltados por un guardia armado,
empezamos a ver animales, babuinos,
facoceros y tik-tik una pequeña gacela que cuando ve peligro se queda
inmóvil.
La verdad es que no tuvimos mucha suerte y no vimos grandes
animales, solo pudimos acercarnos a unas cebras. Después de 4h
regresamos a comer.
Por la tarde fuimos al lago Chano y
montamos en una barca que nos llevo
hasta un estuario lleno de cocodrilos
gigantescos e hipopótamos entre otros
muchos bichos.
Como terminamos pronto, nos
marchamos al centro de la población a
dar un paseo tranquilo. Aquí la gente
es mucho más amable y más respetuosa que en el sur.
Mañana regresamos a Addis Abeba y nos esperan 500 km de carretera.
Sábado, 20 (Arba Minch > Addis Abeba)
Hoy todo el día de viaje. De camino
paramos en un mercado donde fuimos
la atracción del público. Esta claro que
no pasan muchos blancos por aquí.
Llegamos a Addis sobre las 21,00h y
fuimos directamente a una cena folck.
Cenamos la comida típica etíope que es
la Injera una torta de cereal
fermentado con cosas por encima… no me gusta mucho y eso que a mi
los panes me gustan de todos los colores.
Domingo, 21 (Addis Abeba > Vila-real)
No hay mucho que contar, todo el día de hoy y parte de mañana de
viaje. Salimos de Addis Abeba hacia Barcelona con escala en Frankfurt.
Después tren a Castellón y a casa.
Conclusión
Estoy en el avión camino a Frankfurt y antes de nada quiero transmitir
mi indignación por una cosa que me sucedió en el aeropuerto de Addis
Abeba. Durante la estancia en el norte del país compre reproducciones
baratas de biblias y otras cosas que parecían antiguas pero que
evidentemente se notaba que estaban pintadas recientemente y la piel
no era vieja. Pues bien un cenutrio inculto, se ha empeñado en que eran
antigüedades y me lo han incautado, me imagino que para volver a
venderlo. Me he cabreado mucho pero como les da igual.
En fin… el país vale la pena y es muy recomendable siempre que se visite
con una óptica muy amplia… puede pasar cualquier cosa.
Hay una gran diferencia entre el norte y el sur. El norte es más amable y
culto y tiene más historia, construcciones y arte, no dudaría en volver.
El sur es más salvaje y con comunidades indígenas que viven como hace
500 años. Las carreteras se llenan de gente que va hacia todas partes y
de ganado que las hace muy peligrosas. Los niños te rodean pidiendo
cualquier cosa. Como ya he dicho antes, en general, nos ven a los
turistas como una pieza a abatir, solo somos para ellos dinero y los
niños, salvo en contadas ocasiones, son muy irrespetuosos.
El viaje, como todos, ha valido la pena. Hemos conocido otra cultura y un
país impresionante. Si regreso algún día me centraré en el norte, me
parece mucho más rico en sensaciones de las que hacen estremecer el
corazón.
Etiopía 3ª parte
Viaje realizado del 04 al 21 de
agosto de 2011.
Este viaje lo hago con mi mujer
Carmina y en Addis Abeba nos
reuniremos con otra pareja
española y con 3 italianos.
-Lago Langano
-Arba Minch
-Turmi
-P.N. Mago
-Jinka